"Porque el tiempo es vida, y la vida reside en el corazón" - Michael Ende

sábado, 5 de enero de 2013

Des-Enamorarse


Desenamorarse...tan fácil su contrario y tan difícil de cumplir

Porque sí, el amor, como dicen, es un fenómeno involuntario e incapaz de controlar. Carece de raciocinio, cambia tus percepciones sobre la realidad, mejora ciertas cualidades cognitivas...en fin, te cambia por completo psicológica y somáticamente.

Pero...¿Qué sucede cuándo necesitas librarte de él?

Entras en el periodo de "desenamoramiento", un periodo de dudas, confusiones, errores y, lo peor de todo, sin fecha de caducidad.
Cada persona tiene su propio intervalo de tiempo para llevarlo a cabo. Lo llaman "fuerza de voluntad", otros lo llaman "odio", otros "desentendimiento"; yo prefiero llamarlo "verdad".
Cuando esa venda de sentimiento cae al suelo...y la luz de la realidad te quema las pupilas tras tanto tiempo cegada.
Cuando intentas dejar de pensar en aquella persona que se convirtió en tu mundo, en tu felicidad, en tu fuerza, en tu apoyo.
Cuando intentas dejar de pensar en quien es motivo de risas y lágrimas incontroladas, en quien te deja sin palabras que articular, en quien con una sonrisa consigue borrar todo el dolor y la pena ardiente.
Cuando intentas olvidar tu evasión de todo este mundo, al protagonista de tus sueños y utopías, a tu inspiración en poemas de amor...
Cuando intentas olvidar a aquella persona por la que traerías la Luna envuelta en papel de regalo y serías capaz de romper cualquier barrera o cadena que te separase de ella.
En definitiva, cuando intentas olvidar a la persona por la que serías capaz de dar incluso lo que desconoces de ti mismo...a la persona que amas.

Y cuando te propones desenamorarte y piensas en todo lo que esa persona significa para ti, quizá te hayas enamorado más de lo que estabas en un principio...

Un corazón que duele es porque está vivo
porque, de su amor, eres destino.

Cuidate, allá donde estés...
Te quiero

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