"Porque el tiempo es vida, y la vida reside en el corazón" - Michael Ende
domingo, 10 de marzo de 2013
Tiempo
Rayaduras en la pared
cuentan días sin atardecer,
mis aviones de papel
se llevan palabras por doquier.
Los relojes pierden la arena
en el laberinto del tiempo.
Ha perdido la fuerza
para buscarte allí dentro.
El Edén se marchitó, se cansó
de aguardar tu beso.
Vasto y yermo páramo,
donde lloran mis sueños.
Vago sin dirección,
lamento mi frustración,
me cobijo en la sinrazón
que no aporta calor.
Estoy roto cual muñeco sin cabeza,
sólo hay una única diferencia,
la cavidad de mi pecho revela,
que él se fue tras tu estela.
Persigue tu sonrisa, tu garbo, tu andar
tu osadía.
Persigue tus ganas de jugar
a ser la buena de la película.
Busco rubíes y encuentro esmeraldas
que no brillan como lo hacen tus pupilas.
Viajo como las mareas sin orígen,
buscando a quién sane mi mente
con cualquier medicina...
Volvió sin aliento
al lugar que nunca debió abandonar.
Mi esencia se perdió,
porque la derramaste en el mar.
La ví morir en las negras aguas,
nunca volvió aquella sonrisa a mi cara.
Mientras de mí, te veo marchar,
la luz se apaga, para no regresar.
Tú y yo,
como sombras opacas
en la eternidad...
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